La primera mitad de tu presupuesto, el 50% de tus ingresos, debe ir destinado a cubrir las necesidades básicas. Estas son las cosas sin las cuales no podrías sobrevivir o funcionar adecuadamente en tu vida diaria. No son opcionales, son necesarias para tu bienestar físico y emocional, y deben ser tu prioridad cuando se trata de gestionar tus finanzas.
¿Qué entra en esta categoría?
Las necesidades son los gastos que te permiten mantenerte a ti mismo y a tu familia, cubrir tus necesidades básicas y continuar con tu rutina diaria. Esto incluye:
Vivienda: Este gasto es el más grande para la mayoría de las personas. Ya sea que vivas en alquiler o seas dueño de tu casa, tu pago mensual de hipoteca o alquiler debe entrar en esta categoría. Además, si tienes que pagar impuestos sobre la propiedad o cuotas de mantenimiento, también deben estar incluidos. La regla general es que no debes gastar más del 30% de tus ingresos en vivienda.
Servicios públicos: Este grupo incluye gastos necesarios para que tu hogar sea habitable, como la electricidad, el agua, el gas y el internet. No son opcionales, pero es importante buscar maneras de reducir estos costos (por ejemplo, apagando luces que no uses, utilizando energía eficiente, etc.).
Alimentación: Los gastos en comida deben formar parte de las necesidades, pero debes ser inteligente al respecto. Puedes organizar tus compras para evitar gastar de más y aprovechar ofertas. Planificar tus menús de la semana y evitar el desperdicio de alimentos también puede ayudarte a reducir este gasto.
Transporte: El transporte es una necesidad para muchas personas, ya sea mediante un coche o el uso del transporte público. Si tienes un automóvil, el costo de la gasolina, el mantenimiento, los seguros y cualquier cuota de préstamo se incluyen en esta categoría. Si usas transporte público, también deberías contar ese gasto en esta sección.
Seguros: Los seguros son esenciales para protegerte frente a riesgos imprevistos, por lo tanto, cualquier tipo de seguro (salud, automóvil, hogar) debe estar contemplado aquí. No escatimes en los seguros importantes, como el de salud o el de vida.
Gastos médicos esenciales: Si bien algunas personas pueden considerar los gastos médicos no emergentes como un “gusto”, aquellos que son necesarios, como medicinas o atención médica urgente, deben formar parte de tus necesidades. Tener un seguro de salud adecuado puede ayudarte a gestionar este tipo de costos.
El truco al administrar este 50% es evitar la tentación de incluir en este grupo cosas que no son estrictamente necesarias. Por ejemplo, las suscripciones a servicios de streaming no son necesidades, son deseos, así que no las pongas en esta categoría.
La clave es priorizar tus necesidades y asegurarte de que tu vida diaria esté cubierta antes de pensar en cosas como entretenimiento o lujos.